es un ramalazo tan fuerte mi genialidad que me encandila y se va rápido rápido necesito papel con ese grito en la boca me deslizo escaleras arriba él entiende mi urgencia arranca algunas hojas inservibles del anotador me lo entrega y continúa desperdiciando su tiempo en ese filme de clase B como si nada me he movido vestida de arriba y desnuda de abajo y sin embargo no siento vergüenza si nunca han sentido el temblor pasó el rato en búsqueda de una palabra que no recuerdo y ya no tiene sentido que escriba nada siento impotencia es un maridaje tan fuerte deslizar una miel muy áspera en un tallo de apio muy fresco morder sentir embotarse iba a decirte que últimamente vuelve a mí recurrente la sensación de ajenidad que experimentaba en mi infancia cuando mi abuela me llevaba de visita a la casa de sus primas distintas tardes sin tiempo distintos lugares la ajenidad es algo que he colocado hoy desde la distancia es algo que sobreimprimo al recuerdo y lo altera yo me veo distante fuera de cuadro estoy allí pero no estoy como en un sueño y soy tan chica pero todo ese ayer es nítido y sé que no falto a la verdad es como si en todos esos momentos se hubiese configurado el "yo" que hoy soy por eso me importa tanto mi abuela ahora lo percibo sé que es una formación proustiana y lo sé sin haber leído jamás a Proust porque los siete tomos me esperan sobre el escritorio hace un año y me esperaban desde siempre quizás como la vivencia de los muebles y los objetos que tenía de bebé cuando lógicamente no había leído a Felisberto Hernández o al menos no en esta vida y todo esto se desprende del hecho de que estaba leyendo a Clarice una página solamente un avance muy esforzado y aparté el libro y tomé la lapicera así es negocio leer una página para garabatear dos o tres es un cáncer la lectura de la cabeza alzada y los ojos idos una proliferación enmarañada que conduce a ningún lugar
Flor! Primera vez que me detengo a leer tu blog y simplemente me pareció maravilloso.
ResponderEliminarBesos grandes!
Aaaaarrf, ¡sos una tierna! Seguro lo decís porque sos mi amiga, lo que es yo, no le pongo muchas fichas, al menos por ahora...
ResponderEliminarI love u.
Nena! me habré alejado del mundo teórico, pero si yo te digo que es carnaval vos apretá el pomo!! Siempre me gustó tu estilo y en este tipo de texto se ve una propato al 100%! Yo también te quiero!!!
ResponderEliminarGuau, GRACIAS... No sé qué decir...
ResponderEliminarTe quiero, Vale.
Excelente entrada. Es exactamente así la sensación (particularmente después de leer a Clarice). Llegué hace un rato largo y todavía no puedo dejar de leer tu blog. Me encantó.
ResponderEliminarGracias, Malena, muchas gracias.
ResponderEliminarYo no le tengo mucha fe a lo que escribo así que me impacta cuando alguien dice que le gusta.
Leer a Clarice es una experiencia increíble, es difícil, es intensa pero te deja en otro lugar. Además, la trabajo hace muchos años por cuestiones académicas.
¿Vos qué leíste de ella?
Besos.
Casi todo lo que está traducido al castellano. La descubrí a los 18, y fue una de las primeras veces en que sentí que un autor me hablaba *a mí*. La Pasión Según G.H. es mi libro de cabecera. Cada vez que tengo una experiencia importante vuelvo a leer el primer capítulo; es el mejor programa de vida que alguien puede ponerse.
ResponderEliminarNunca leí ningún estudio de tipo académico sobre su obra. En general, me acerqué de una manera muy intuitiva. Que - creo - es el único modo válido de acercarse por uno mismo a un autor, (por primera vez, al menos) pero ya la tengo suficientemente masticada como para saber que la opinión de alguien más no puede influir en mi apropiación de su obra. Digamos, ya mi lectura de ella está lo suficientemente madura como para poder aprovechar todo lo que puede decir alguien más sobre ella y que por mi obvia deficiencia en ese tema no he alcanzado a comprender, sin que influya en la "inocencia" de la primer lectura. Si tenés algún texto disponible a mano que creés que me pueda interesar, te lo agradecería mucho.
Mis halagos sobre tu escritura se mantienen muy firmes después de una lectura más atenta de tu blog y de la última actualización. Se va, sin dudas, a mis favoritos.
Saludos!
Malena, hola. Perdón, tengo abandonado el blog y me he demorado mucho en responder.
ResponderEliminarEs muy cierto lo que decís. "La pasión según GH" es uno de esos pocos, poquísimos libros -¿ese solo, quizás?- que siempre he pensado que funciona para mí como el ÚNICO libro, aquél que llevaría a una isla desierta, una especie de Biblia tan hebrea y a la vez, tan pagana.
Hacés bien en abordar a Clarice desde la inocencia y desde la intuición. Finalmente, ella siempre detestó el intelectualismo y las presunciones académicas. Cada vez que tuvo oportunidad, se burló de ellos, con la altura y la elegancia que la caracterizaban. De todos modos, voy a pensar si hay algo propio o ajeno que esté bueno y pueda interesarte y te lo hago llegar a tu mail.
Y gracias por los elogios, de nuevo... pero no es para tanto, creo.